Eliseo Ruiz
Tal parece que el tema sobre sexualidad sigue siendo un tabú para nuestra sociedad; por obviedad para algunos medios de comunicación, como es el caso de la televisión y específicamente --para variar-- Televisa. Los mensajes relacionados sobre este tema se aderezan con palabras y oraciones que denotan el maquillaje del cual son objetos.
Para muestra basta un botón o una toalla, que más da. En los comerciales donde se alude a las toallas femeninas se puede notar perfectamente dos líneas: la primera se enumera nadamás las características del producto enalteciéndolo frente a otros con un sólo fin: el consumo; y la segunda, busca con palabras rebuscadas y situaciones intranscendentes ocultar sutilmente el porqué de la toallas femeninas.
Los spots buscan penetrar en la mujer, no por la necesidad que le ofrecen a la fémina en esos días, sino por las diferentes características que las firmas promocionan; más que informar, se busca vender. Para nadie es un secreto que las toallas íntimas son utilizadas cuando la mujer entra en periodo de menstruación. No obstante, con eslogan engañoso los comerciales distorsionan la veracidad y las causas de este hecho: Para esos días ligeros, ¿será cierto? Qué volátiles serán esos días que algunas damas en esos días ligeros no se pueden ni levantar?
Ahora bien, dentro de toda esa gama de marcas que a diario se promocionan por televisión, podemos analizar una: la firma Kotex. Están dos niñas en la hora del recreo. Una de ellas le dijo que ya le había pasado lo que a toda mujer le sucede. La receptora no entendió, lo que la llevó a cuestionar: ¿y qué es?. Pues eso, le contestó. Al ver que no le entendía se acercó al oído --como si fuera una verguenza--. ¿Mens... qué?, reparó la niña ante la confesión de su amiga. Enfadada y al ver que su compañera de colegio no entendió lo que trató de trasmitirle, se alejó no sin antes decirle que eso es sólo cosa de mujeres.
La primera niña --a la que le pasó eso-- representa a la infante mal informada. Su comportamiento denota del cómo fue educada sexualmente. Lo dicho al oído es por demás significativo. La menstruación representa para esta incipiente mujercita, verguenza. La segunda, la niña ingenua --por decirle de alguna manera--, es una de tantas infantes que crecen al margen de una información veraz y objetiva, lo que trae como consecuencia que, temas como la menstruación sean totalmente desconocidos y, por ende, distorsionados.
Comerciales como el de la firma Kotex, en Televisa, a lo único que contribuyen es a malinformar a las infantes sobre un proceso que tarde o temprano habrán de enfrentar y, qué mejor si tienen una buena arma para hacerlo: la información. Lo bueno es que en este terreno Televisión Azteca ya está tomando cartas en el asunto. En su telenovela estrella --por cierto que merece un comentario aparte-- Nada Personal, toca este tema de la manera más natural... y miren que según el argumento este tema no venía al caso; o bien se pudo obviar. Mas no fue así. No obstante, esto sirvió a don vapuleado Emilio Azcárraga Milmo(qpd) para expresar que su empresa (Televisa) si cuida la moral mexicana.
O sea que, quien menstrúe o hable de menstruación es un ser inmoral... y como hasta donde sé la única que realiza esta actividad, ahora pecaminosa es... si usted está pensando en la mujer, lo adivinó. Por algo la niña-mujer lo dijo al oído: no quiso ser inmoral.
Este es un tema para Silvia Pinal.